Series de Trabajo 2009-2011
Desde hace algún tiempo, Ana Büchel se ha definido con un adorno sobrio, como elemento fundamental de su marco de pintura: Una hoja estilizada, ligeramente simétrica que se asemeja a un Rocaille de finales de los años barrocos. Simboliza lo orgánico y lo mecánico, así como es inherente en la naturaleza.
A medida que considera los espacios como una especie de horror vacui con sus pequeñas hojas en una serie de imágenes, que rinde homenaje a la tesis, en el que la naturaleza se reduce a los espacios vacíos y que constantemente se trata de llenarlos. En sus pinturas más recientes se rompen estas superficies vacías, líneas blancas o superficies de color negro que le dan profundidad al trabajo, y permiten la creación de nuevos espacios.
Temáticamente, las imágenes son cuestiones filosóficas fundamentales acerca de la posibilidad de representación de un ser superior y su manifestación en los ciclos de la naturaleza. La abundancia y el vacío, la vida y la muerte, son los principales temas que Ana Büchel busca comprender en relación con la existencia humana.
Sus experiencias de vida la han llevado al conocimiento de que el abandono y la renuncia llevan también consigo la gratificación. Esta conclusión general, transforma una estética formal, en cual se representan los objetos con más fuerza y los espacios visuales se vuelven más abstractos.
Mag. Gerda Haas, Feldkirch, 6. 5. 2010
Ana Büchel